Una vez un árbol se quejo de los actos de los humanos en los que en su intensión de ayudar al planeta lo que verdaderamente estaban haciendo era sacando provecho para enriquecerse bajo una masacrara llamada deforestación.
Estos humanos engañan el mundo mas no a la naturaleza, se dedican a sembrar grandes cantidades de arboles que son de rápido crecimiento para poder talar al paso de unos años y repetir el mismo proceso una y otra ves sin tener en cuenta el daño ambiental que provocan.
He aquí que el árbol enfureció y decidió ya no aportar aire fresco cargado de oxigeno y tampoco dar su fruto, muchos de sus compañeros decidieron hacer lo mismo con la intención de hacer que los humanos se dieran cuenta que estos no solo eran objetos materiales y que poseían vida.
El hombre debería entender que todo le pertenece y es por ese motivo que debe cuidar todo lo que le rodea, abrir los ojos y ver que sus acciones no son las correctas.
La furia del árbol y de sus compañeros seso al ver una noble acción, un pequeño niño quien no conoce la diferencia del bien y el mal alguien de corazón noble y con un alma pura, sembró un árbol no con intención de hacer dinero tampoco para sacar algún probecho solo lo hizo porque lo llenaba de felicidad y sabia que la tierra también se pondría feliz.
Los arboles y los hombres pactaron vivir en una comunión de paz y amor donde el hombre solo usaría lo necesario y los arboles contribuirían con lo que estos necesitaran.
Autor: Wilson Carmona. 2011
Puedes descargarlo aquí
Autor: Wilson Carmona. 2011
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