Tantas veces en mi vida
a mí mismo me he mirado,
encontrando en el fondo de mí ser
tan solo soledad y tristeza;
observando en mis acciones
tan solo pasadas y presentes decepciones.
A veces, cuando me siento a mirar el cielo
no puedo evitar pensar como sería mi vida
si caminara por otro rumbo, por otro sendero.
Mas este es mi presente, mi ahora
no puedo tan solo huir, no puedo tan solo irme
por lo tanto caminar debo exigirme.
Busco la inspiración inefable de la vida
para con ella explicar lo que siento cada día,
lo que nace en el as de las lágrimas,
lágrimas de una vida que anhelo
y que ahora con la luna espero.
Debo transformar mi interior, debo limpiar mi corazón
porque las puertas de la alegría solo se abren
para quienes creen que para que todo mejore
su alma es lo primero que debe ser tocado,
lo primero en ser sanado, lo primero en ser limpiado.